Casa entre los pinos

FICHA TÉCNICA
- Autor: Claudio Vergara Vera
- Website: www.svarq.cl
- Asesores Técnicos: Sasa Mitrovich Byrne, Ingeniero Civil.
- Localización: Foresta de Curauma, Placilla, Valparaíso
- Superficie del Terreno : 450 m2
- Superficie Construida: 160 m2
- Año de Proyecto: 2005
- Construcción: Claudio Vergara Vera
- Año de Construcción: 2006-2007
- Materiales Predominantes: Albañilería reforzada, tabiquería de perfiles metálicos revestida con siding de PVC, cubierta de planchas acanaladas de zincalum y revestimientos interiores en madera de pino insigne y planchas de yeso cartón.

MEMORIA EXPLICATIVA
El proyecto se ubica en el sector de Curauma, cercano al tranque La Luz, cuyos brillos aparecen entre los pinos y eucaliptos. El predio colinda hacia el sur, en dirección al tranque, con un área verde en forma de puntilla que contiene una plazuela rodeada de pinos insignes. La propuesta fue complementar esa área a través de una arquitectura que se integra al grupo de pinos, protegiéndolos del viento norte y que genera la contención de la plazuela con su propia volumetría.

La casa se resuelve con una geometría ortogonal que responde a la traza de los árboles, quedando sus vistas enmarcadas entre los troncos de los pinos de la plazuela y de tres especies que se mantuvieron en el predio. Los volúmenes se disponen de oriente a poniente, aprovechando el largo del sitio y se ordenan en relación a tres momentos de encuentro entre el exterior y el interior; la terraza oriente, que recoge el sol de la mañana y se conforma como un pequeño mirador a la plaza, la calle y al paisaje de bosques que se extiende hasta los cerros Mauco y la Campana, la terraza sur, que como un rincón entre sombras observa la plazuela y los pinos, y la terraza poniente, que recoge las vistas a un bosque en quebrada y la luz del atardecer.

El interior se ordenó en forma de cruz, sobre el eje de un pasillo – galería, que relaciona los distintos recintos, interceptado con una doble altura que privilegia la vista al sur, por sobre la terraza. Hacia el norte, se orientaron los dormitorios, quedando el principal, posicionado como un nido que domina el paisaje entre las copas de los árboles. Los recintos de habitar común se orientaron al sur, privilegiando la transparencia que los relaciona con la naturaleza, recibiendo la luz que se filtra a través del follaje, el sonido del mecer de las ramas con el viento y el canto de los pájaros.

Los materiales escogidos son comunes y económicos y los sistemas constructivos tradicionales. En síntesis, se ha planteado una arquitectura sin mayores pretensiones que intenta aprovechar al máximo las posibilidades que le brinda el paisaje en que se emplaza.


